30 marzo 2011

Níveas contemplaciones.

En el gran merengue

Volverán las vacas?

Formas y texturas


El viejo rancho de Mikail


Plácida tarde de primavera. Nieve húmeda y cremosa bajo las suelas de mis esquís.  Cielo blanquiazul difuminado en un mundo algodonoso y amerengado. Caminos, senderos, pistas, pastos y memorias verdes yacen bajo un manto de nieve colosal y desafiante que se rie de las reglas de los calendarios. En este territorio blanco y sin caminos mi traza parece la de un coyote solitario, sinuosa y sin aparente rumbo. A mi manera también he salido a cazar. A cazar emociones e imágenes, pero a cazar después de todo. Ahora me paro a contemplar las sombras que los "aspens" proyectan sobre la nieve, ahora me dirijo a la vaguada dónde los vientos han formado curiosas "olas", ahora me detengo a identificar las diminutas huellas de alguna criatura que en la nieve ha dibujado sus florituras rococós. Ahora admiro las montañas,  que enfundadas en sus relucientes armaduras blancas parecen inexpugnables y mas grandes de lo que son.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada