sábado 19 de diciembre de 2009

Sacando a pasear mi monstruo interior.





Cada año parece que me enfrento al mismo dilema. ¿Competir?, ¿o no competir? Cada vez que llega ésta época del año por mi cabeza desfilan imágenes de sufrimiento, de demasiada dedicación a un deporte, de mi forma progresivamente perdiendo terreno ante la nueva generación de fondistas... y casi siempre acabo haciendo caso omiso de todo eso y allí me encuentro en la línea salida, sintiendome un poco como si no fuese yo mismo, con mi grupo de amigos y conocidos de siempre, dispuesto a liberar mis instintos animales una vez más. A sacar a pasear a la bestia que vive en las penumbras de mi persona.

Esta mañana me he levantado con una ligera resaca, producto de la fiesta de cumpleaños de Roger ayer por la noche. Cuando he visto que el termómetro marcaba -27ºC me he dicho a mi mismo que de ninguna manera iba a correr y casi que volvía a la cama que he recordado que en la fiesta, mi amiga y casi hermana Bobby, me dijo que iba a competir y que esperaba verme allí puntual como el Lorenzo y pensé, "jo , no puedo defraudar a Bobby" y eso me ha hecho poner las pilas.

En la línea de salida, a las 8:30 de la mañana todavía estábamos a -20ºC, una temperatura en la que los esquís se comportan como si tuvieran velcro en las suelas por mas cera que les pongas y en que los pulmones parecen cristalizarse por dentro y solo te dejan respirar a bocanadas cortas y sincopadas. Hoy tocaron 10km de "skating" y el ritmo fue brutal desde el principio. En seguida se formó un grupete de unos cinco delante y yo me quedé descolgado porqué no sabía bien como iba a sentirme en mi primera carrera y no quería quemar el motor. Pero para mi sorpresa, poco a poco fui remontando posiciones hasta que les alcancé. A media carrera, algunos se descolgaron y yo me pegué al chaval que iba tercero, siguiendo el vaho de sus vapores congelados en el aire. A 100mt de la meta, que era ligeramente ascendente marqué un sprint que no se ni como pude y le saqué unos metros para entrar 3º. ¡Yujuuu!, nada mal por ser mi primera carrera de la temporada. Fueron 24 minutos de pura droga y ahora estoy enganchado para el resto de la temporada.

Después de nuestra carrera, les ha tocado a los junior y he tomado unas cuantas fotos de ellos.

Hasta pronto!




Xavi Fané

martes 15 de diciembre de 2009

Planeta nieve





Nieve. Está por todas partes, cubriendo casas, coches, árboles, y la basura de los callejones mas cutres. El invierno se hizo esperar, pero ya ha llegado y a lo grande. En las últimas dos semanas ha caido un metro y medio de nieve en el pueblo y entre dos y tres en las cumbres. El paisaje reverbera con una fantástica luminosidad onírica y las montañas aparecen blandas y tiernas como inocentes ninfas que me llaman con melódicas voces de dolorosa sensualidad. Pero ojo!, no son inocentes ninfas sino que son mas bien pérfidas sirenas que a la que te descuidas te rajan y se te comen los intestinos mientras gritas moribundo. El peligro de aludes es extremo. Ni siquiera Josh, que no se pierde un día de la temporada sin esquiar algo radical ha salido hoy. No se lo que hace cuando no esquía, pero seguro que no es nada bueno. Yo en cambio soy mas plástico. Si no hay powder, me conformo con unos paseos por las pistas de fondo, que ahora mismo están para correrse.

El otro día viví una aventura de esas duras a la vieja usanza. La semana pasada Dave, Todd y yo decidimos salir hasta el refugio de montaña del cuál nos encargamos de cuidar y abastecer. En esta ocasión nuestra misión era portear un montón de papel de vater para que durase todo el invierno. Los días anteriores había nevado un buen paquete y como nadie había subido todavía
nos tocó abrir traza en la nieve profunda. Tomando turnos como si de un pelotón ciclista batallando los vientos fuésemos, trabajosamente fuimos haciendo camino hacia el refugio. Abrir traza era un curro considerable y la noche nos pilló cuando solo estábamos a medio camino. Llevábamos 4 horas de marcha y nos faltaban otras 3 o 4. Tan pronto el sol se ocultó tras las montañas que la temperaturas bajó en picado hasta los -25ºC. Entre los tres habíamos hecho este recorrido cientos de veces, en teoría nos conocíamos los 16km del recorrido como si fuese el trayecto entre el dormitorio y el lavabo, pero de noche y sin señal alguna del estrecho sendero que remonta el valle durante el verano, el espeso bosque de abetos logró desorientarnos. Extrañas sensaciones te invaden cuando estas mas perdido que Hansel y Grechel en el bosque y a veinticinco grados negativos. Te invade una inquietud y urgencia vital considerables. Sólo nos consolaba pensar en que entre los tres teníamos 30 rollos de papel de vater. Por lo menos, no íbamos a morir con los culos sucios.
Unas cuántos titubeos y rodeos mas tarde, justo cuando empezábamos a perder sensibilidad en nuestras extremidades y el agua en los camelbaks se había helado por fin llegamos al refugio. Claro que el interior del refugio estaba a -15ºC y nos llevó tres horas empezar a calentarlo con la estufa de leña a tope. Pero habíamos logrado sobrevivir.

Es una pena pero no tengo fotos de la travesía. La próxima vez que suba agarraré la cámara. Pero aquí teneis algunas del pueblo y las pistas de fondo para poder ver como está la situación nívea.

Xavi Fané

lunes 30 de noviembre de 2009

Locos días de noviembre




Tal y como lo había pronosticado en la anterior entrada, la cena de Thanksgiving fue de película. Mr Doug Bradbury (cortando el pavo en la foto) y su esposa Sally montaron una baccanale de la que todavía no nos hemos recuperado. Supongo que será por eso que estos últimos días, en un vano intento por quemar las infinitas calorías y evaporar la intoxicación etílica incurrida, que me he sumido en un torbellino de actividad que me ha llevado a salir en bici por senderos helados, a hacer entrenos interválicos sobre esquís de fondo y a patinar sobre las placas de hielo que siguen creciendo en el pantano de Blue Mesa. Todo eso en los últimos cinco días.

No, no quiero fardar de hacer tanta actividad, la verdad es que incluso me siento un tanto estúpido por ello, pero es que entre que ha estado haciendo un tiempo impecable y que quería hacer fotos de todas las maravillas que ven mis ojos no hay manera de trabajar en casa.

El que todavía estemos haciendo bici por los senderos de los alrededores del pueblo ya empieza a ser un hecho tan excepcional como el que germinen azucenas a medio invierno. Es extraño, pero también es un puntazo. Pero tampoco quiere decir que salir en bici estos días sea pan comido. Esta mañana he salido con mi amigo Steve (en la foto) por el Upper Loop, un recorrido clásico de la zona, y cuando hemos salido del pueblo el termómetro marcaba -10ºC, que nos es moco de pavo. Todo parece muy idílico en la foto, pero de vuelta en el pueblo hemos ido directos a tomarnos un café y de repente y sin aviso Steve ha empezado a lloriquear como si enanos invisibles le estuviesen clavando clavos en las manos. Resulta que se le habían helado las manos y no se había atrevido a decir ni pío.

Mientras escribía esto, que la segunda luna llena del mes ha salido por detrás del picacho de Crested Butte. Gorda y reluciente cuál ninfa celestial de Rubens.

Salud... i visca el Barça!


Xavi Fané

miércoles 25 de noviembre de 2009

Palacio de Hielo



Aprovechando la relativa escasez de nieve en la zona, este otoño (o puedo ya llamarlo invierno) he estado accediendo a rincones que normalmente son inaccesibles por la cantidad de nieve y peligro de aludes. Gracias al frío reinante, ya llevamos varias semanas en las que cada noche el mercurio oscila entre los -25ºC y -15ºC las vías fluviales siguen su proceso de congelación y los cañones mas profundos y oscuros ahora son verdaderos palacios de hielo, un medio que a mí me flipa para sacar fotos y admirar la naturaleza silenciosa y congelada.

Las fotos que aquí podéis ver las saqué en un desfiladero llamado "Dark Canyon", que accede a una enorme zona protegida bajo la denominación de "wilderness". Hacía un frío intenso que no conducía a estar parado mucho rato, pero por eso mismo, uno aprende a moverse con rapidez y eficacia. Cambiar objetivos, poner filtros y montar el trípode se convierte en una sucesión de movimientos semejantes a sacar y poner las pieles en los esquís o arreglar un pinchazo en la bici en plena carrera. Pero las caprichosas formaciones de hielo, los delicados tonos azulados y la paz del lugar son una recompensa mas que justa a todo inconveniente.

Mañana es "Thanksgiving" o Día de Acción de Gracias. Es una de las festividades mas auténticas del año en la cuál, entre amigos y familia se celebra la amistad, la tolerancia, la buena voluntad, etc. Todo esto se hace normalmente mediante una cena comparable con las mas excesivas comilonas navideñas. Karen y yo mañana vamos de invitados a casa de Doug Bradbury, el inventor de las legendarias horquillas "Manitou" , Sally, su mujer es una ex-chef de restaurante de postín y estoy seguro de que será una cena sobre la que tendré que escribir algo.

Feliz Día del Pavo!

Xavi Fané

viernes 20 de noviembre de 2009

Hielo!


Danzando en un espejismo invernal mi amigo Kenny levita entre dos mundos sobre una fina placa de hielo recién formada. Cinco centímetros por debajo del acero de sus cuchillas, yacen las gélidas profundidades del pantano de Blue Mesa.

Cada año por esta época los aficionados al "patinaje de hielo salvaje" afilamos el acero de nuestras cuchillas para lo que normalmente es un evento magnífico y efímero. Solo basta el que una borrasca descargue unos centímetros de nieve sobre la capa de hielo virgen para que termine la fiesta. Hay años en los que apenas si hay unos días de hielo como éste, otros años secos y fríos, la temporada de patinaje puede alargarse durante semanas.

Pocas experiencias pueden compararse a la de deslizarse sobre hielo virgen en parajes salvajes. Algunos de los lagos de la zona alcanzan a tener kilómetros y kilómetros de longitud, convirtiendose en infinitas pistas de patinaje sobre hielo.

El hielo, ese medio único y mágico, producto de las noches largas y frías de esta época del año ya está aquí. ¿Quién sabe por cuánto tiempo?

Xavi Fané

viernes 13 de noviembre de 2009

Snodgrass salvado!


Llevo unos días un tanto ausente y agitado. El principal motivo de mi estado que podría definirse como de "euforia contenida" es que el pasado lunes, el "Forest Service" la agencia del gobierno que gestiona las tierras públicas que rodean nuestro pueblo (y las de todo el país) anunció el rechazo categórico de la petición de "expansión" que la estación de esquí llevaba fraguando desde hace mas de 5 años. Con ello, el largo proceso de planificación, especulación y de tira y afloja entre la comunidad, la estación de esquí y el gobierno parece haber llegado a su fin. La noticia ha dejado perplejo a ambos lados de la comunidad, en la que la división entre los "pro" expansión y los "contra" se había acentuado últimamente. Lo mas chocante en la decisión del Forest Service es que históricamente raramente ha negado un permiso de expansión a una estación de esquí y este simple hecho ha marcado una nueva pauta en la conducta de este organismo estatal.

Tan pronto recibí las noticias me invadió una sensación de realización y gratitud por las "pelotas" que mostró el dirigente del "Forest Service" ante las enormes presiones corporativas y de los ámbitos urbanísticos e inmobiliarios que habían detrás de todo este tinglado. Después de muchos años de escribir cartas a las autoridades y en los periódicos locales, de colaborar con el grupo local de los "Amigos de Snodgrass Mountain", Snodgrass es el nombre de la montaña que la estación quiere convertir en otro "parque de atracciones", me siento aliviado y contento por lo que es una victoria popular y personal contra los infinitos poderes del desarrollo desembocado. Pero al mismo tiempo también pecaría de no ser realista si creyese que los peces gordos de la estación fuesen a cruzarse de brazos y aceptar su derrota.

En el peor de los casos cualquier querella contra la decisión del gobierno llevaría años en las cortes y por el momento podemos decir que Snodgrass continuará deleitándonos con sus espacios abiertos, sus bosques vírgenes, sus inverosímiles senderos de mtb, sus escondidos recovecos de nieve polvo, su rico hábitat de linces, osos y venados durante muchos años.

Para celebrarlo, esta noche hay una gran fiesta en el pueblo, además está nevando copiosamente mientras escribo estas líneas, y todo parece estar colmado de promesa.

En la foto del blog podeis ver las pistas de la estación en la parte superior izquierda de la foto, Snodgrass es la masa boscosa y poco determinada que hay entre la estación y la montaña desde la que tomé la foto.

Hasta pronto

Xavi Fané

martes 3 de noviembre de 2009

Mil cosas

Estos últimos días han sido un mejunje interesante. Por un lado ha estado haciendo un tiempo inmejorable. Tocaba un veranillo de San Martín, y eso es lo que tenemos. Lo cuál quiere decir que por arriba todavía podemos esquiar mientras por abajo todavía podemos salir en bici. Solo una semana atrás yo ya me despedía de la bici y pensaba que no iba a agarrarla hasta el próximo mayo, pero me equivoqué. Este domingo pasado Karen y yo fuimos A Gunnison, unos 50km valle abajo y las condiciones para rodar eran inmejorables. En Gunnison puede que no haya mucha nieve incluso a medio invierno, pero es una de las poblaciones más frías de Estados Unidos, con temperaturas que bajan hasta más allá de los -40ºC y poder salir en bici en esta época del año empieza a ser algo inusual.
En contraste, ayer al anochecer subí con esquís hasta 3600mt de altura hasta un lomo que posee una de las mejores vistas de los alrededores y me esperé allí hasta que la luna llena despuntó de detrás del montañoso horizonte, fue magnífico... hasta que llegó la bajada y tuve que hacer una cuña enorme durante casi una hora porqué la nieve estaba encrostada y por muy brillante que sea la luna todavía cuesta ver lo que son sombras o piedras. En plena bajada casi atropellé a un puercoespín que estaba parado tan tranquilo en medio del camino. Hubiera sido el colmo llegar a casa cubierto con púas del bicho.
El 31 de octubre se celebró aquí el día de Halloween. Es una de esas curiosas celebraciones que tienen los americanos, que en lugar de perder el tiempo celebrando santos se montan días de fiesta puramente por motivos comerciales. Pero no deja de tener su encanto y en Crested Butte las calles són como un carnaval de gente disfrazada de las cosas mas increibles. Este año, Karen y yo no nos disfrazamos pero salimos con Katie y Piper, nuestras ahijadas, a hacer un circuito por las casas del pueblo en pos de dulces. Fue muy divertido.
Esta mañana mi amigo Lu me llamó para ver si podía ayudarle a sacar del monte a un elk que cazó la noche pasada. Un elk es un ciervo grande como una vaca y no veas el curro que supone arrastrar al bicho, descuartizarlo, cargarlo en mochilas... estoy exhausto, pero eso sí, tendremos carne para todo el invierno.

Hasta la próxima

Xavi Fané