30 octubre 2009

Deslizarse

Al principio te pones los esquís en los pies con cierta reticencia, como si te hubieses olvidado de las implicaciones que conlleva, de la magnitud que tal acto supone. Pero es una sensación que no dura mucho. Tan pronto empiezas a deslizarte sobre la nieve recién caída, a emborracharte de tu propia levedad, a sentir como tu memoria muscular empieza a recordar la bella coreografía de auto-impulsarse a través de una naturaleza brillante y monócroma, todo vuelve a ponerse en su lugar. Estás danzando en la nieve. Estás aquí y ahora y nada mas importa. Ahh! que alegría volver a esquiar!.

La foto de hoy la capturé esta mañana mientras esquiábamos unos amigos en una zona llamada Lily Lake y Keith se escapó del grupo. Es un rincón situado a unos 15 minutos de coche desde el pueblo en el que el la asociación de esquí nórdico traza varios recorridos mientras se espera ha que haya suficiente grosor de nieve en las inmediaciones del pueblo. Los bosques de abetos y las planicies se alternan y de vez en cuando dejan entrever algún pico distante. Es un lugar mágnífico.

Xavi Fané

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