04 mayo 2013

Vaya tela, parece mentira como pasa el tiempo! no hace nada estábamos en pleno invierno, rodeados del mundo monocromo de las nieves y ahora se insinúan tonos verdes, marrones, los pajaritos cantan y ya llevo unos días pedaleando y corriendo por los senderos todavía no del todo despejados de nieve, pero que hora a hora son mas largos y secos.

Ya se que en los Pirineos habeís tenido un invierno épico que seguramente en su día, pasará a ser material de leyendas. Por contra aquí en Colorado el invierno no ha sido nada del otro mundo, mas que nada ha sido una sucesión de pequeñas nevadas que afortunadamente se han sucedido con cierta uniformidad a través del invierno. Pero claro, solo hizo falta que la estación cerrase la primera semana de abril para que se pasará el resto del mes nevando como no lo hizo en todo el invierno. Ahora, a principios de mayo, hemos casi que hemos alcanzado la media de precipitación anual y las cosa prometen de cara al verano para que los tonos sean mas verdes, y los campesinos y las flores y todos nosotros seamos mas felices.

Durante la época "oscura" de abril, Karen y yo nos escapamos a la costa oeste del país aprovechando la ocasión de transportar el coche de los suegros desde su hogar invernal del sur de California hasta sus tierras veraniegas al norte de Seattle. Durante los diez días de viaje seguimos la costa por la famosa ruta "Highway 1" en California y luego la "101" por la salvaje costa de Oregon. Fue una pasada de trayecto que nos llevó a ver los increíbles paisajes de una costa eminentemente agreste, de aguas frías y playas desiertas que se suceden con la ocasional masa forestal de los monumentales "redwoods", los árboles mas altos del mundo. En nuestra ruta hacia el norte, acampamos la mayoría de noches en parques estatales (que son una maravilla) y alguna vez la pasamos en algun motelillo y en casa de amigos que tenemos diseminados por la costa oeste.

En Big Sur, justo al norte de los Angeles, paramos a ver uno de los fenómenos del mundo animal que jamás hayamos visto. Playas repletas de "focas elefante" criaturas gigantes que alcanzan a pesar mas de una tonelada y capaces de descender a profundidades de mas de mil metros en busca de mariscos. Una experiencia que temporalmente me transportó a un pasado prehistórico y ancestral.

En Point Reyes, justo al norte de San Francisco corrí or alguno de los mejores senderos en los que jamás he corrido. Largos senderos de hierba corta con desniveles medios serpenteando entre parámos con vistas incólumes del mar Pacífico y bosques de pino, roble y manzanita.

Mas al norte, en la zona climática de los redwoods, pudimos pasear y correr entre su catedral vegetal y milenaria. De nuevo sensaciones profundas y evocativas de tiempos perdidos en el pasado.
Pero bueno voy a para de hablar y os dejo con unas imagénes de esos días de "road trip"





















Xavi Fané

3 comentarios:

  1. La mare que et va parir...no et perdono tan dies sense un post... m´encanta tot collons...quan em convides a un dia al ras...!!!!!!!
    Bona setmana ! ;D

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    1. Cuan vulguis Oscar! Ja saps ón soc!! Tu també, disfruta de la primavera.

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  2. Como se te echaba de menos!

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